¡Como los telejuegos, pero callejeros!
Me sobran las palabras, solamente un saludo al chaval que, no pudiendo resistir el antojo, muestra su lengua ante el lente de la no nuestra cámara. Traigan los bolillos, llegó su hora de comer.
Me sobran las palabras, solamente un saludo al chaval que, no pudiendo resistir el antojo, muestra su lengua ante el lente de la no nuestra cámara. Traigan los bolillos, llegó su hora de comer.